lunes, 30 de marzo de 2015
Lección aprendida
HAsta hace poco pensé que tenía problemas con el amor de parejas. No fue hasta que una gran amiga mía me dijo; Brigitte en el amor hay que ariesgarse y alguna veces la ceguera es tu mehor aliada. En ese momento supe que estaba jodida, porque de ciega ni un pelo. Empecé una busqueda exaustiva para explicar el por qué las mujeres quieren ser atadas al amor ciego, ¿ es que acaso no se puede amar con la razón? Al parecer la respuesta es; no. Entonces luego de una tesis doctoral (literalmente) pude dividir a las mujeres en dos categorías; en la primera categoría se encuentran las que se cultivan para el amor de pareja, se nutren de libros para tener una familia y son felices con la sencilla ameera de ser amadas, muchas veces olvidan su esencia para complacer y para que amarlas sea más fácil. En la segunda categoría están las complicadas, donde su primer amor son ellas mismas y se cultivan para su felicidad, amarlas es un reto pues de la única manera de ser amadas es que quien las ame sea igual de salvajes que ellas y corran juntos sin ataduras, viviendo las complicaciones y la sencillez de la vida.
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